Las incrustaciones dentales son soluciones efectivas para restaurar dientes dañados o con caries. Hechas de materiales como porcelana o resina compuesta, estas piezas se moldean para ajustarse perfectamente a la forma del diente, proporcionando una restauración estética y funcional. A continuación, exploraremos sus beneficios, el proceso de colocación y más.
¿Para qué se utilizan las incrustaciones dentales?
Es importante entender que las incrustaciones dentales representan una combinación entre los empastes y las coronas dentales. Se utilizan principalmente en los dientes posteriores, especialmente en casos de caries o fracturas. Este tipo de restauración es ideal para devolver la funcionalidad y estética de los dientes dañados.
Beneficios de las incrustaciones dentales
Es uno de los tratamientos más útiles para restaurar un proceso de caries dental. Además, está indicada para combatir la sensibilidad dental y la pérdida de piezas.
Tanto los empastes como las incrustaciones dentales fortalecen hasta un 80% del diente, debido en su mayoría al proceso productivo con el que están confeccionados.
El diente no se debilita tanto como en otros posibles tratamientos como las coronas dentales o la imposición de fundas. En odontología conservadora son una estupenda opción.
Generalmente, no están hechas con metal como los anteriores rellenos, por lo que, si se tienen que exponer a cambios de temperatura, no modificarán ni forma ni tamaño.
Se consiguen colores muy reales y naturales, logrando unos resultados de lo más satisfactorios.
Decidirse por este tratamiento es una opción acertada para restaurar dientes dañados, ya que ofrecen una solución estética y duradera. Si estás considerando este tratamiento y deseas saber más sobre cómo puede beneficiarte, no dudes en agendar una consulta con nuestros expertos en Arapiles Dental. ¡Estamos aquí para ayudarte a lograr la sonrisa que mereces!
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